En un acto realizado a puerta cerrada, Gonzalo Hurtado fue ratificado como presidente del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), marcando el inicio del año judicial en Bolivia. La ausencia de los magistrados electos el 15 de diciembre subrayó la continuidad de los siete magistrados prorrogados, cuyo mandato fue extendido indefinidamente por el auto constitucional 0113/2024, mientras no se celebren las elecciones judiciales pendientes. El evento contó con la participación del ministro de Justicia, César Siles, en representación del Ejecutivo.
Este hecho ha generado preocupación en diversos sectores, quienes señalan que la permanencia de los magistrados prorrogados representa un retroceso en la institucionalidad del sistema judicial. La falta de posesión de los nuevos magistrados ha dejado al TCP en una situación de incertidumbre, con críticas que apuntan a la pérdida de legitimidad en un órgano fundamental para garantizar la justicia constitucional. Además, la ausencia de transparencia en la elección interna de autoridades dentro del TCP alimenta cuestionamientos sobre la autonomía judicial.
El respaldo del Gobierno a la continuidad de los magistrados prorrogados refuerza un panorama de tensiones políticas e institucionales. Mientras los magistrados electos esperan asumir funciones, la decisión de ratificar a Hurtado como presidente evidencia el predominio de los intereses de los magistrados prorrogados. Este escenario, marcado por decisiones controversiales, pone en tela de juicio la confianza ciudadana en la independencia y eficacia del sistema judicial boliviano.
