Durante la ceremonia de conmemoración del 199 aniversario de la Policía Boliviana, celebrada con un fuerte tono institucional y de dolor, el presidente Luis Arce Catacora rindió homenaje a los cuatro efectivos policiales que perdieron la vida en medio de recientes conflictos sociales y bloqueos. Las víctimas —Carlos Enrique Apata Tola, Bryan Jorge Barroso Rodríguez, Cristian Calle Alcón y Jesús Alberto Mamani Morales— fueron emboscadas y asesinadas mientras cumplían labores de seguridad.
En su discurso, Arce no solo reiteró su compromiso de llevar ante la justicia a los autores materiales e intelectuales del crimen, sino que también señaló directamente la raíz política del conflicto. “No descansaremos hasta que los responsables de estos actos cobardes rindan cuentas ante la ley”, afirmó, calificando los asesinatos como “alevosos y crueles”.
Sin mencionar directamente el nombre de Evo Morales, el mandatario fue claro en su señalamiento: atribuyó la violencia a “ambiciones personales, políticas y electorales” que se habrían impuesto sobre el interés colectivo. Denunció que los bloqueos no eran espontáneos ni legítimos, sino parte de una estrategia para sabotear el proceso electoral y desestabilizar su gobierno.
“Lamentablemente, esas ambiciones se impusieron por encima del interés colectivo”, lamentó Arce, y añadió que “las protestas que decían ser pacíficas mostraron su verdadero rostro con la pérdida de vidas policiales”.
El mandatario también dejó en claro que el Estado boliviano actuará con firmeza frente a cualquier intento de alteración del orden constitucional:
“La violencia nunca será el camino. Quienes buscan desestabilizar nuestra sociedad encontrarán una respuesta contundente de un Estado que protege a sus instituciones y, principalmente, a sus ciudadanos”.
Con estas declaraciones, Luis Arce reafirma su postura de confrontación frente a Evo Morales, quien ha intensificado su campaña crítica contra el Gobierno. La disputa entre Arce y Morales no para y se agudiza en un año marcado por la tensión preelectoral y la crisis económica
Redaccion central
