El brote de sarampión encendió las alertas en Bolivia y llevó al Gobierno a convocar de forma urgente al Consejo Nacional Estratégico para Emergencias Sanitarias. Como resultado, el presidente Luis Arce anunció la declaratoria de Emergencia Sanitaria Nacional, en una medida que moviliza recursos y acciones conjuntas para frenar la propagación del virus.
“Hemos decidido declarar Emergencia Sanitaria a Nivel Nacional con el firme propósito de proteger la salud y la vida del pueblo boliviano”, indicó Arce a través de sus redes sociales, haciendo un llamado a la corresponsabilidad ciudadana y al cumplimiento del esquema completo de vacunación.
Según el Ministerio de Salud, los casos se concentran principalmente en los departamentos de Santa Cruz, La Paz y Potosí, y afectan principalmente a niños menores de cinco años, grupo de edad que debe recibir dos dosis de vacuna para garantizar inmunidad.
La medida permitirá activar un Plan Estratégico de Atención de Emergencia Sanitaria, con enfoque territorial y cobertura masiva. Las autoridades sanitarias anunciaron que se fortalecerán brigadas móviles, se reforzará la cadena de frío para vacunas y se implementarán cercos epidemiológicos donde sea necesario.
“Nuestro deber es claro: proteger a nuestras niñas, niños y a toda la población frente a una amenaza que ya ha encendido las alertas sanitarias en todo el continente”, remarcó el mandatario.
El llamado a la población es claro: asistir a los centros de salud, cumplir con las vacunas y mantenerse informados por fuentes oficiales. El Gobierno asegura que se están movilizando todas las capacidades del Estado para contener el brote y prevenir una crisis sanitaria de mayores proporciones.
Redaccion central
