ASFI: los semáforos financieros ya estaban en amarillo y el derrumbe era inevitable
La intervención de la ASFI en el ex Banco Fassil llegó cuando la entidad ya mostraba señales de colapso. Los indicadores financieros no estaban en alerta moderada, sino en rojo pleno: deterioro crítico de liquidez, créditos vinculados fuera de control y estados financieros que ya no reflejaban la realidad. El caso expone una supervisión tardía que reaccionó cuando el sistema estaba al borde del derrumbe y no cuando las alarmas tempranas empezaron a sonar.
