A pesar de estar bajo reposo médico por un cuadro de neumonía y bronquitis, Evo Morales volvió a mostrarse enérgico y desafiante este domingo al liderar su programa dominical desde su domicilio. Durante la transmisión, el exmandatario compartió momentos de humor con sus colaboradores, cuestionó a las autoridades del Gobierno y reafirmó su posición como líder de los movimientos sociales. Este gesto de aparente fortaleza contrasta con la excusa presentada por sus abogados días antes para no asistir a una audiencia judicial en Tarija, donde enfrenta acusaciones por delitos de trata y tráfico de menores.
La orden de aprehensión dictada por el juez Nelson Rocabado, junto con las medidas de arraigo, congelamiento de cuentas y anotación de bienes, no han mermado el respaldo a Morales en el Trópico de Cochabamba. Sus seguidores, agrupados en la Federación del Trópico, han intensificado una vigilia en defensa de su líder, bajo el lema “Tocan a Evo, tocan al pueblo”. La movilización, que crece día a día, busca presionar al Gobierno y evitar cualquier acción que consideren una persecución política contra Morales.
En su programa, Morales no solo interactuó con figuras como el abogado Nelson Cox y el Asambleísta Departamental de Cochabamba, Juan Carlos Iraola, sino que aprovechó para enviar un mensaje de unidad y resistencia a sus bases. Las bromas con sus colaboradores, como la reacción a ser llamado “líder indiscutible”, sirvieron para mostrar una faceta más relajada, en medio de un escenario político y judicial que parece cada vez más complicado para Morales. Su aparición, aunque desde el hogar, deja claro que no se aleja del protagonismo político y busca mantener la narrativa de lucha y mantener el liderazgo frente a sus seguidores.
