Gobierno rechaza acusaciones de destrucción económica y atribuye crisis a problemas estructurales
El ministro de Economía, Marcelo Montenegro, negó este lunes que el Gobierno de Luis Arce haya destruido la economía boliviana y atribuyó las dificultades actuales a un problema estructural de larga data: la brecha externa entre importaciones y exportaciones. Sostuvo que su gestión implementa medidas como la sustitución de importaciones y la apertura de exportaciones para equilibrar el flujo de divisas, aunque reconoció que no se trata de un proceso inmediato. La defensa del modelo económico surge tras críticas de sectores políticos, en un ambiente de creciente incertidumbre por la escasez de dólares y la caída de reservas internacionales.
