En medio de un panorama económico incierto, la figura de Luis Arce Catacora continúa siendo un referente clave en la política boliviana. La reciente proclamación de al menos 60 alcaldes del departamento de La Paz, quienes han manifestado su apoyo para su reelección en las elecciones de 2025-2030, resalta la importancia de mantener la continuidad de los proyectos industriales impulsados por su administración. A pesar de enfrentar una economía golpeada por la inflación y diversas dificultades estructurales, Arce se presenta como un firme defensor de la industrialización como motor para superar la crisis y asegurar la estabilidad del país a largo plazo.
Uno de los mayores desafíos que ha enfrentado el presidente Arce es la falta de aprobación legislativa, lo que ha llevado al «estrangulamiento económico» del país, según sus propias palabras. La detención de más de 1.667 millones de dólares comprometidos con organismos internacionales ha frenado el avance de varios proyectos clave, dificultando la implementación de su agenda económica. Pese a estos obstáculos, Arce sigue apostando por la industrialización y la sustitución de importaciones, considerando estos procesos fundamentales para reactivar la economía y reducir la dependencia de productos extranjeros.
La postura de los alcaldes y otros grupos que respaldan a Arce se centra en la necesidad de garantizar la continuidad de los proyectos industriales, como la producción de biocombustibles y la industrialización del litio. Estos sectores consideran que un cambio en la administración podría frenar los avances alcanzados hasta ahora y poner en peligro el futuro económico del país. La visión del gobierno es que, sin la implementación de políticas industriales y sin la sustitución de importaciones, Bolivia podría perder terreno en el desarrollo de sectores estratégicos que promuevan el empleo y la prosperidad a nivel nacional.
Sin embargo, la postulación de Arce también genera incertidumbre en sectores de la ciudadanía que cuestionan la efectividad de su modelo económico frente a las dificultades estructurales del país. La percepción de que los proyectos industriales impulsados por su gobierno no han logrado superar los obstáculos internos y externos se refleja en las críticas de algunos sectores opositores. En este contexto, Arce tendrá aún tiempo para pretender consolidar su proyecto económico, superar las dificultades legislativas y lograr que la industrialización sea un motor real de desarrollo para todos los bolivianos?
Redaccion central