Jue. Ago 20th, 2026

En Oruro Mario Seña, líder arcista, detenido ebrio en un vehículo oficial

La madrugada del 7 de abril, un operativo de Tránsito en Oruro sorprendió a Mario Seña Apaza, líder de la CSUTCB y figura cercana al presidente Luis Arce, conduciendo en evidente estado de ebriedad, sin licencia y a bordo de un vehículo oficial. El incidente desató una tormenta política: mientras el bloque “evista” del MAS exige sanciones ejemplares, el ala arcista intenta minimizar el hecho como un error personal. El escándalo reabre tensiones internas en el partido gobernante en un momento clave para su futuro político.

Lo que comenzó como un control rutinario de Tránsito en las primeras horas del 7 de abril en Oruro, terminó por detonar una nueva crisis dentro del Movimiento al Socialismo (MAS). Mario Seña Apaza, máximo dirigente de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), fue detenido por conducir en estado de ebriedad, sin licencia de conducir y a bordo de un vehículo oficial perteneciente al Estado.

La noticia se propagó rápidamente durante la mañana de este 8 de abril, generando un intenso debate público y político. El uso indebido de un bien del Estado, combinado con la evidente irresponsabilidad del dirigente, puso en entredicho no solo su imagen, sino también la del bloque político al que representa: el «arcismo», afín al presidente Luis Arce.

Desde La Paz, el diputado Héctor Arce Rodríguez —uno de los principales referentes del ala “evista” del MAS— fue uno de los primeros en reaccionar: “Esto es inaceptable. Pido que Mario Seña sea procesado con todo el rigor de la ley. No se puede permitir que se vulnere la confianza del pueblo ni que se abuse del poder para beneficio personal”, señaló en una conferencia de prensa improvisada.

La postura de Arce no solo reflejó indignación, sino también una estrategia política clara: golpear al oficialismo en un momento de alta tensión interna. Mientras tanto, dirigentes afines a Seña intentaron bajar el tono al escándalo, describiéndolo como “un error humano” sin implicancias estructurales.

No obstante, la Dirección de Tránsito confirmó que Seña enfrentará sanciones de acuerdo a la normativa vigente, tanto por conducir ebrio como por no portar licencia. Asimismo, se abrió una investigación paralela sobre el uso no autorizado del vehículo oficial.

El incidente ha puesto nuevamente sobre la mesa las profundas divisiones dentro del MAS. En plena antesala electoral, el caso Seña se ha convertido en un símbolo más de la fractura interna que amenaza con debilitar al partido de gobierno frente a los desafíos de un año clave para Bolivia.

Redaccion central

Siguenos y comparte:

About Author

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Categorías