Lo que en algún momento fue una advertencia, hoy se ha convertido en una cruda realidad: hay hambre en los barrios y comunidades de Santa Cruz y del país. Así lo expresó el exgobernador cruceño Luis Fernando Camacho, quien desde la prisión de Chonchocoro emitió un mensaje directo contra los líderes del oficialismo —Evo Morales, Luis Arce, Eduardo del Castillo y Andrónico Rodríguez— a quienes calificó como «padres y padrinos de la crisis».
Camacho señaló que, a pesar de la grave situación social y económica que atraviesa Bolivia, ninguna autoridad del MAS ha ofrecido disculpas al país. “Lo que escuchamos de ellos es el capricho y la pelea diaria por seguir gobernando durante los próximos 5 años”, dijo.
En ese contexto, Camacho hizo un llamado a los bolivianos destacando que en poco más de dos meses se celebrarán “las elecciones más importantes de nuestra vida”. Según el líder de Creemos, la única alternativa seria para frenar el deterioro económico es el plan de Samuel Doria Medina y José Luis Lupo, que promete estabilizar el país en sus primeros #100Días de gobierno.
“El camino serio para el cambio viene con Doria Medina, José Luis Lupo y su plan para estabilizar la economía y frenar la crisis. Por eso apoyo con firmeza ese plan”, afirmó Camacho, asegurando además que dicho programa respeta a Santa Cruz y promueve el modelo productivo cruceño. Críticas desde las redes: el pasado no perdona
Críticas desde las redes: el pasado no perdona
Pese a su intento de influir en el proceso electoral desde prisión, las redes sociales no tardaron en recordarle su propio papel en el debilitamiento de la oposición. Un usuario identificado como “Jota” respondió con dureza: “También eres responsable de que el MAS gobierne hoy por tu intromisión con ministros en el gabinete de Añez, mostrando lo peor de la política y dividiendo los votos en la última elección por intereses egoístas. Estamos esperando las disculpas.”
“También eres responsable de que el MAS gobierne hoy por tu intromisión con ministros en el gabinete de Añez, mostrando lo peor de la política y dividiendo los votos en la última elección por intereses egoístas. Estamos esperando las disculpas.”
La crítica hace alusión al rol de Camacho durante el gobierno transitorio de Jeanine Áñez, donde su influencia fue visible en el nombramiento de varias autoridades. Además, en las elecciones de 2020, su candidatura presidencial fue señalada como un factor de división que terminó beneficiando al MAS.
Este intercambio revela que, más allá de sus declaraciones, Camacho aún enfrenta resistencias dentro del electorado opositor, y que su imagen arrastra pasivos que podrían condicionar el panorama electoral de 2025.
Redacción central
