En el corazón productivo de Bolivia, Santa Cruz, la política y la economía parecen haber encontrado un punto de convergencia inédito. Cuatro alianzas políticas —Libre, Unidad, Súmate y Alianza Popular— sellaron con firma ante notario un compromiso por una economía abierta, productiva y exportadora, enviando un mensaje claro al país: la crisis económica no admite demoras ni titubeos ideológicos.
El documento de diez puntos no solo recoge aspiraciones sectoriales, sino que perfila un modelo económico distinto al actual, basado en la libertad empresarial, el crecimiento sostenible y la apertura comercial. Entre los compromisos destaca el impulso a las exportaciones como motor de desarrollo, la inclusión juvenil en la economía productiva y la eliminación de trabas como restricciones a la exportación, bandas de precios y cupos que han distorsionado el mercado en los últimos años.
El contexto es crítico. Bolivia enfrenta reservas internacionales debilitadas, déficits fiscales crónicos y una economía interna presionada por subsidios y restricciones comerciales. En este escenario, el compromiso cruceño aparece como una hoja de ruta alternativa, que privilegia la generación de riqueza desde el sector privado, con menos intervención estatal y más apertura a los mercados globales.
Sin embargo, el verdadero desafío radica en convertir estos compromisos en políticas públicas. Las resistencias dentro del aparato estatal, los sectores corporativos aliados al modelo estatalista y el difícil equilibrio fiscal serán obstáculos de peso. La economía boliviana, dependiente aún del gas y de las importaciones subvencionadas, necesita más que declaraciones: requiere reformas estructurales que favorezcan la producción, la innovación y la competitividad.
La firma ante notario no es solo un gesto formal, sino un mensaje político de seriedad, que coloca a Santa Cruz nuevamente como motor del debate nacional sobre el modelo económico que Bolivia necesita. Resta ver si el electorado y los próximos legisladores estarán a la altura del reto.
Por Manuel Rodríguez analista invitado
