Cochabamba, 24 de julio de 2025. La exdirigente del Partido de Acción Nacional Boliviano (Pan-Bol), Ruth Nina, fue aprehendida este jueves luego de declarar durante más de cuatro horas ante la Fiscalía de Cochabamba. Está siendo investigada por los delitos de instigación pública a delinquir, amenazas y obstaculización de procesos electorales, a raíz de polémicas declaraciones realizadas en un congreso celebrado en Lauca Ñ, en el Trópico de Cochabamba, donde afirmó que el 17 de agosto, día previsto para las elecciones generales, “en vez de contar votos, van a contar muertos”, en rechazo a la inhabilitación del expresidente Evo Morales como candidato presidencial.
Nina, una figura cercana al ala «evista» del Movimiento al Socialismo (MAS-IPSP) y férrea defensora de Morales, se presentó ante la Fiscalía con una mochila y una frazada, anticipando una posible aprehensión. Tras su declaración, fue trasladada a celdas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de Cochabamba, donde permanece detenida a la espera de su audiencia de medidas cautelares. Su defensa sostiene que el proceso en su contra es una represalia política, carente de fundamentos sólidos y desarrollado de manera irregular, ya que, según el abogado Luis Andrés Mendoza, el caso debería haberse tratado en el municipio de Shinahota, lugar donde ocurrieron los hechos, y no en la capital departamental. Denunció además que el caso está basado en “simples capturas de redes sociales”, sin que exista una investigación de fondo. “Lo que se castiga no es el delito, es el pensamiento”, afirmó Mendoza, quien acusó al Ministerio Público de actuar con excesos.
La detención de Nina ha generado inmediatas reacciones, especialmente del expresidente Evo Morales, quien se pronunció a través de sus cuentas en redes sociales. “Primero, a través de una sentencia judicial, le arrebatan el instrumento político a la hermana Ruth Nina y proscriben la participación electoral de Pan-Bol. Ahora, la aprehenden injustamente luego de haberse presentado a declarar”, escribió. Morales acusó al Gobierno de utilizar el sistema judicial como “brazo represivo” para eliminar a los opositores internos, criticó la falta de justicia para “campesinos asesinados durante las movilizaciones sociales” y denunció que aún hay “hermanos detenidos por luchar”. El exmandatario advirtió que el pueblo boliviano no puede aceptar que se encarcele a quienes piensan distinto mientras se ignoran a las verdaderas víctimas de la represión.
Con las elecciones generales programadas para el 17 de agosto, la detención de Ruth Nina ha encendido nuevas alarmas en torno al uso del aparato judicial con fines políticos. Mientras el Gobierno guarda silencio, el bloque evista denuncia una estrategia sistemática de persecución interna. La situación de Nina, por ahora recluida en la FELCC de Cochabamba, podría convertirse en un punto de inflexión en la batalla discursiva de cara a los comicios, y su audiencia cautelar será observada con atención tanto por sectores oficialistas como opositores.
Por Juan Flores
