La reunión comenzó puntual a las 16:00. En una sala sobria, adornada con la bandera boliviana y el emblema del TSE al fondo, los candidatos ingresaron acompañados de sus equipos más cercanos. Rodrigo Paz llegó de saco azul marino y con paso pausado. Por su parte, Jorge “Tuto” Quiroga ingresó con un gesto de cordialidad, saludando uno por uno a los asistentes, seguido de su vicepresidente, Juan Pablo Velasco, que lucía concentrado y con varias carpetas en mano.
El vocal Gustavo Ávila dio la bienvenida con tono solemne, mientras que su colega Tahuichi Tahuichi explicó los alcances del encuentro. Tras unos instantes de silencio y acomodarse en la mesa principal, los candidatos intercambiaron un saludo breve, casi protocolar, pero que arrancó un tibio aplauso de los representantes institucionales presentes.
El documento a firmar tenía tres compromisos claros: rechazar la guerra sucia y los ataques personales, garantizar la asistencia obligatoria a los debates presidenciales organizados por el TSE y aceptar sin objeciones los resultados oficiales del balotaje. Cuando llegó el turno de estampar las firmas, Quiroga levantó la vista y dijo: “Bolivia merece respeto, gane quien gane”, mientras que Paz respondió con un asentimiento y la frase: “Este pacto no es por nosotros, es por la gente”.
El ambiente no era del todo distendido. Afuera, la seguridad era reforzada debido a las tensiones políticas y a movilizaciones anunciadas por sectores afines al evismo. Sin embargo, dentro del salón predominaba un aire de responsabilidad institucional. La elección de Santa Cruz como sede, confirmaron fuentes del TSE, respondió a motivos logísticos y de seguridad, ante la dificultad de organizar un acto de este tipo en La Paz.
Al final del encuentro, los vocales reiteraron que la Ley 026 del Régimen Electoral ofrece sanciones contra quienes vulneren las normas, pero insistieron en que lo firmado va más allá de lo legal: es un compromiso ético con la ciudadanía. Los candidatos levantaron juntos el acta ya rubricada, en un gesto simbólico que buscó transmitir confianza en medio de la polarización.
La cita terminó con saludos y fotografías grupales. Paz, Quiroga y Velasco abandonaron la sala por caminos separados, aunque coincidieron en la puerta principal, donde se dieron un último saludo cordial. Sin embargo hubo una ausencia y el Capi Lara no estuvo. El TSE, satisfecho con el desenlace, llamó a la ciudadanía a ejercer su derecho al voto convencido de que el balotaje del 19 de octubre puede ser una fiesta democrática sin guerra sucia y con pleno respeto a los resultados.
Redacción central Santa Cruz
