El economista José Luis Evia recordó que el artículo 19 de la Ley 1670 establece de manera explícita que “el BCB establecerá el régimen cambiario y ejecutará la política cambiaria”. Con esta cita, Evia puso en evidencia que gran parte del discurso político ignora la normativa que protege la independencia técnica del ente emisor.
Actualmente, el tipo de cambio en Bolivia se mantiene fijo desde 2011 en Bs 6,96 por dólar para la venta y Bs 6,86 para la compra, una política que ha sido defendida como un ancla de estabilidad, pero cuestionada por los desequilibrios que genera en un contexto de reservas internacionales en descenso y escasez de divisas.
Según Evia, las propuestas de flexibilización, devaluación o flotación cambiaria hechas en campaña electoral carecen de sustento jurídico inmediato, pues ningún gobierno ni candidato puede disponer directamente de esa decisión sin vulnerar la normativa vigente.
La independencia del Banco Central, reconocida por ley, busca blindar la política monetaria frente a presiones coyunturales y decisiones populistas que podrían comprometer la estabilidad económica. Este recordatorio adquiere relevancia en un escenario donde las promesas electorales suelen priorizar el beneficio político antes que el rigor técnico.
La discusión surge en un momento de tensión económica marcado por la caída de las reservas internacionales, el mercado paralelo del dólar y las dificultades para abastecer de divisas al sector productivo. La presión social se traduce en propuestas rápidas, pero la ley del BCB coloca un freno institucional a decisiones improvisadas.
Evia recalca que más allá del discurso electoral, la ley no solo establece límites, sino que también exige responsabilidad técnica en la conducción de la política cambiaria, una condición que los candidatos deberán considerar si aspiran a dar respuestas realistas a la crisis de las divisas.
Redacción central Cochabamba
