Crédito del BID: el debate no es endeudarse, sino qué obras priorizar y cómo se pagará la deuda
Endeudarse no es un pecado económico; hacerlo sin prioridades claras, sí. Mientras el presidente del Senado defiende el crédito del BID bajo el argumento de que “no es un problema si se invierten bien los recursos”, el verdadero debate sigue pendiente: qué obras son realmente urgentes, cuánto costará devolver ese dinero y quién asumirá el peso del capital y los intereses en los próximos años. En tiempos de estrechez fiscal, aprobar créditos sin una evaluación rigurosa puede hipotecar más que el futuro financiero del país.
