Con apenas un 10% de aprobación, el presidente de Bolivia, Luis Arce, se ubica en la penúltima posición del ranking de mandatarios latinoamericanos evaluados por la más reciente encuesta de CID Gallup, realizada en enero de 2025. Los resultados reflejan un creciente descontento ciudadano frente a su gestión, marcada por tensiones internas, cuestionamientos económicos y una crisis de confianza en el liderazgo del país andino.
El bajo nivel de aprobación de Arce contrasta con la percepción positiva de otros líderes de la región, como Nayib Bukele de El Salvador, quien encabeza la lista con un 83% de respaldo. En el caso boliviano, la población expresa su frustración ante la falta de soluciones efectivas a problemas estructurales como el desempleo, la inflación y la incertidumbre política. Además, la persistente polarización entre facciones del oficialismo y la oposición ha debilitado la capacidad del gobierno para implementar reformas clave.
Este escenario se agrava por la percepción de falta de transparencia en la gestión pública y la creciente desconfianza en las instituciones estatales. Los analistas coinciden en que la baja popularidad de Arce podría tener un impacto significativo en el panorama político de Bolivia, especialmente de cara a futuro proceso electoral a llevarse a cabo el mes de agosto. La encuesta de CID Gallup, con un margen de error de ±2.8 puntos, expone la urgencia de un cambio de rumbo para recuperar la credibilidad y la estabilidad en el país.
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