La Paz, 8 de julio de 2025 – En un contexto de creciente fragilidad económica y tensión política preelectoral, el presidente de Bolivia, Luis Arce, advirtió que el país enfrenta serios riesgos de desabastecimiento de diésel y gasolina. La causa principal, señaló, es el bloqueo legislativo que impide la aprobación de más de 1.600 millones de dólares en créditos internacionales, necesario para la compra de combustibles y la estabilidad económica.
Arce responsabilizó a la oposición parlamentaria y a un sector disidente del Movimiento al Socialismo (MAS), liderado por Evo Morales, por frenar estos recursos, que considera esenciales para sostener el suministro. Según datos oficiales, Bolivia cubre con importaciones el 86% del diésel y el 54% de la gasolina que consume.
A pesar de medidas de emergencia como incentivos a la importación y la llegada de cargamentos desde Houston y Rusia, la situación sigue siendo crítica. Problemas logísticos, como demoras en el puerto chileno de Arica, han agudizado el problema, generando largas filas en surtidores, protestas de transportistas y agricultores, así como bloqueos en regiones productivas como Santa Cruz.
El mandatario también alertó sobre la falta de propuestas estructurales de los candidatos presidenciales rumbo a las elecciones de agosto de 2025. Criticó la ausencia de planes concretos para enfrentar la crisis de divisas, la inflación de alimentos y la dependencia de las importaciones energéticas. Convocó a un diálogo nacional para construir un plan económico integral que impulse la producción interna en sectores clave como el agropecuario y el industrial.
La crisis de combustibles, unida a la disputa política interna y la cercanía electoral, pone en riesgo la estabilidad social y económica del país. Arce, quien ha descartado su postulación a la reelección, pidió buscar soluciones colectivas que trasciendan los intereses partidarios, mientras su gestión enfrenta críticas crecientes por el manejo económico y energético del país.
Redaccion central
