Lun. Ago 17th, 2026

Cambio en el Alto Mando Militar a tres días de las elecciones en Bolivia desata sospechas y tensión política

A tan solo 72 horas de las elecciones generales, el presidente Luis Arce sorprendió al país con la renovación del Alto Mando Militar, un movimiento que, lejos de pasar inadvertido, reaviva viejas tensiones sobre la relación entre las Fuerzas Armadas y el poder político en Bolivia.

La Paz, 14 de agosto de 2025 – El presidente Luis Arce Catacora anunció este jueves un sorpresivo cambio en el Alto Mando Militar de las Fuerzas Armadas, a solo tres días de las elecciones generales. En una ceremonia en la Casa Grande del Pueblo, posesionó al contralmirante Gustavo Primitivo Anibarro Escobar como comandante en jefe interino, junto a nuevos comandantes interinos del Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada.

El ministro de Defensa, Edmundo Novillo, defendió la medida como una atribución constitucional destinada a garantizar la estabilidad institucional. Sin embargo, analistas y ciudadanos cuestionan la oportunidad y motivaciones del relevo. El abogado y exmilitar Omar Durán calificó la decisión como un “nombramiento accidental” que no cumple con el rol constitucional, y sugirió que el Alto Mando saliente mantenía una postura crítica hacia el gobierno. “Este cambio busca asegurar lealtad en un momento clave”, advirtió Durán, quien ha denunciado previamente irregularidades en las Fuerzas Armadas.

En las calles paceñas y en redes sociales, la noticia generó desconcierto. “No es casualidad que cambien a los militares justo antes de las elecciones”, opinó un usuario, reflejando el sentir de una parte de la población en medio de una crisis económica marcada por la escasez de dólares y combustibles.

El contexto político tampoco ayuda a calmar las aguas: los antecedentes de 2019 y el supuesto intento de golpe de 2024 mantienen latente el debate sobre la neutralidad de las Fuerzas Armadas. Aunque Arce aseguró en su discurso que su gobierno “nunca usará a los militares contra el pueblo” y les instó a “preservar la paz y la democracia”, la ausencia de explicaciones detalladas sobre los motivos del relevo alimenta la incertidumbre.

Con las elecciones presidenciales fijadas para el 17 de agosto, este cambio en la cúpula castrense se convierte en un nuevo punto de fricción en un país polarizado, donde la desconfianza se suma a la ya delicada situación política y económica.

Redaccion central

Siguenos y comparte:

About Author

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Categorías