En el Decreto Supremo 5503, presentado como el nuevo manual de emergencia económica, todo parecía estar en orden hasta que una lectura minuciosa reveló un capítulo perdido. El texto llega apenas hasta el Artículo 120, seguido de sus disposiciones transitorias, pero aun así el Artículo 119 cita al inexistente Artículo 124 como si fuera una pieza clave del engranaje normativo.
Este tipo de fallas no son nuevas: suelen aparecer cuando se trabaja sobre borradores anteriores, cuando se recortan artículos a última hora o cuando se compila un documento complejo en tiempos demasiado apretados. Pero la magnitud del decreto y su impacto social hacen que este descuido resalte más de lo habitual, convirtiéndose en un pequeño bochorno dentro de una gran reforma.
Mientras economistas y políticos analizan las implicaciones técnicas, otros se han quedado con la parte más pintoresca: la aparición de un “artículo fantasma”. Un capítulo imaginario que quedó atrapado entre los teclazos del proceso de edición y que ahora alimenta la especulación y la creatividad del público.
Porque la pregunta ya está flotando en la conversación nacional: ¿qué habría dicho el misterioso Artículo 124? ¿Un ajuste olvidado? ¿Una restricción incómoda? ¿Un beneficio corregido a último minuto? ¿O simplemente un rastro de un decreto anterior que nadie se preocupó por borrar? La respuesta se perdió en el limbo legislativo, pero el enigma ya está instalado.
Redacción central La Paz
