Velasco afirmó que mientras las gobernaciones recibían mayores recursos del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), era posible cubrir los salarios del personal de salud y beneficios como el bono de vacunación. Sin embargo, la reducción de esos ingresos dejó a los gobiernos departamentales con crecientes dificultades para financiar competencias que continúan bajo su responsabilidad.
En ese contexto, planteó que la departamentalización del Impuesto a las Transacciones permitiría generar una fuente de ingresos permanente y más vinculada al movimiento económico de cada región, reduciendo la dependencia de transferencias extraordinarias del Gobierno central.
El gobernador insistió en que el debate debe centrarse en una reforma del sistema de distribución de los recursos públicos y no únicamente en soluciones coyunturales para atender conflictos salariales. A su juicio, la aprobación de una coparticipación tributaria 50/50 en el PGE reformulado 2026 fortalecería la autonomía financiera de las gobernaciones y garantizaría la continuidad de los servicios de salud.
La propuesta reabre el debate sobre el pacto fiscal en Bolivia, en un contexto en el que la disminución de la renta hidrocarburífera ha reducido significativamente los recursos que reciben los gobiernos subnacionales.
Por Equipo de redacción
