Opinión | La penuria tributaria del contribuyente boliviano: cuando defender la verdad cuesta más que pagar el impuesto
En Bolivia, el Servicio de Impuestos Nacionales ha iniciado una carrera contrarreloj para evitar la prescripción de la gestión 2017, pero en el camino ha revelado algo mucho más profundo: un sistema tributario tan rígido y desconfiado que convierte cada gasto cotidiano del contribuyente en una batalla documental. Entre depuraciones por “falta de materialidad”, sospechas sobre pagos en efectivo y exigencias desproporcionadas a profesionales y unipersonales, el fisco ha instaurado una penuria que no solo afecta al bolsillo, sino a la dignidad de quien intenta trabajar dentro de la ley.
