De Trump a los Andes: el cruce ideológico entre Evo Morales y Franco Parisi trasciende fronteras
El expresidente boliviano Evo Morales no es ajeno a la polémica ni a las comparaciones
El expresidente boliviano Evo Morales no es ajeno a la polémica ni a las comparaciones
La madrugada del 7 de abril, un operativo de Tránsito en Oruro sorprendió a Mario Seña Apaza, líder de la CSUTCB y figura cercana al presidente Luis Arce, conduciendo en evidente estado de ebriedad, sin licencia y a bordo de un vehículo oficial. El incidente desató una tormenta política: mientras el bloque “evista” del MAS exige sanciones ejemplares, el ala arcista intenta minimizar el hecho como un error personal. El escándalo reabre tensiones internas en el partido gobernante en un momento clave para su futuro político.
Con una inflación acumulada del 5% en el primer trimestre de 2025 y un dólar paralelo que supera los 12 bolivianos, las familias más vulnerables en Bolivia enfrentan una crisis económica que agrava su situación. El encarecimiento de alimentos y servicios esenciales reduce drásticamente su poder adquisitivo, mientras la incertidumbre cambiaria profundiza la desigualdad y deja a miles en una lucha diaria por cubrir sus necesidades básicas.
El diputado Héctor Arce reveló que lleva más de cuatro semanas intentando, sin éxito, comunicarse con el presidente del Senado, Andrónico Rodríguez, en medio de crecientes tensiones dentro del MAS. El mutismo del senador, antes considerado el sucesor natural de Evo Morales, alimenta los rumores de una ruptura definitiva con el ala «evista» y refuerza las versiones sobre su posible construcción de una tercera vía política de cara a las elecciones de 2025.
El expresidente Eduardo Rodríguez Veltzé rechazó este lunes la invitación del ala “evista” del MAS para postular como vicepresidente junto a Evo Morales en las elecciones de agosto de 2025, cerrando así la puerta a una fórmula que buscaba sumar legitimidad técnica a un proyecto electoral marcado por la inhabilitación del exmandatario y las tensiones internas en el oficialismo.
A poco más de cuatro meses de las elecciones generales en Bolivia, el Bloque de Unidad enfrenta una crisis interna que amenaza con desbaratar su objetivo de enfrentar al MAS con una candidatura única. Las acusaciones de Jorge «Tuto» Quiroga contra Samuel Doria Medina por manipular el proceso de encuestas han desatado una tormenta política que expone, una vez más, la fragilidad de la unidad opositora. Con el plazo para registrar alianzas a punto de vencer, el bloque se debate entre la reconciliación o la ruptura definitiva.
El Movimiento Al Socialismo (MAS) se encuentra a la espera de la aprobación del Tribunal Supremo Electoral (TSE) a las recientes modificaciones de su estatuto orgánico, con miras a definir su binomio presidencial en un ampliado nacional previsto para el próximo 3 de mayo. Así lo confirmó este lunes el presidente del Estado, Luis Arce, destacando la importancia del proceso como muestra de la democracia interna del partido.
Marcelo Claure, reconocido empresario boliviano, desató una oleada de reacciones al exponer los motivos por los que no invierte actualmente en su país natal: inseguridad jurídica, persecución tributaria, escasez de divisas y vulneración a la propiedad privada. Su declaración no solo refleja el sentir de parte del sector empresarial, sino que también reabre el debate sobre el clima de negocios en Bolivia.
Bolivia enfrenta una crisis económica profunda que no tomó por sorpresa a quienes, hace una década, advirtieron las señales. Tras años de bonanza impulsada por el gas, el país optó por el gasto fácil antes que por la previsión. Hoy, con reservas internacionales en mínimos históricos y una escasez de dólares que ahoga al mercado, se paga el precio de no haber aprendido de su propia historia. La pregunta ya no es qué falló, sino si aprenderá para cuando llegue el próximo boom.
Tras 15 días de bloqueo al botadero de K’ara K’ara y con más de 7.000 toneladas de basura acumuladas en las calles, un cuarto intermedio pactado hasta el 21 de abril da a la Alcaldía de Cochabamba una última oportunidad para evitar el colapso sanitario. El acuerdo, firmado con el Gobierno, la Iglesia y los vecinos, exige el cierre definitivo del relleno, pero la falta de un plan alternativo y el historial de promesas incumplidas mantienen alta la tensión ciudadana.