¿Puede Bolivia dejar de castigar la formalidad?
“Ser formal no puede seguir siendo un castigo”. Con esa frase, el presidente Rodrigo Paz abrió un debate que Bolivia viene postergando por años: la necesidad de desmontar un sistema tributario que penaliza a quienes producen y premia, por omisión, la informalidad. La promesa entusiasma, pero solo una reforma profunda podrá transformar el discurso en una verdadera oportunidad para el país.
